Viajando con Ojos de Cultura: Dioses del Agua, Creadores de Vida

No te establezcas en una forma…adáptala y construye la tuya propia y déjala crecer como el agua. Vacía tu mente, se amorfo, moldeable como el agua. El agua puede fluir, o puede chocar. Se Agua mi amigo.
— Bruce Lee

Por Paola Calderoni: @CalderoniBlog


Todo lo que somos y todo aquello en lo que creemos;  nos representa. El nuestro es un mundo donde todo se converge y se mezcla en una cazuela…es más; podría hasta describirlo como “en un Molcajete”.

En el molcajete, metemos y mezclamos todo aquello que nos define en un momento de la vida; Somos una mezcla de nuestros antepasados y de las creencias heredadas de ellos,  otras tantas son las adoptadas a conciencia, también entran aquellas ajenas a nuestra cultura (pero que nos hacen sentido), y hasta de aquellas que no nos hacen sentido, pero fueron adoptadas por costumbre.

Me encanta que en el molcajete personal de cada uno de nosotros, se encuentra una salsa rica en aroma, sustancia y sabor.

Nosotros, en México somos peculiarmente afortunados al contar con “ingredientes” extraordinariamente ricos y sustanciosos para nuestra salsa molcajeteada personal. Más de tres mil años de historia, raíz y presencia cultural documentada en este planeta, hacen de nuestro linaje, una verdadera joya.

Estos pasados días de Semana Santa, aprovechando que media ciudad salió de vacaciones, me di una vuelta por el Museo del Templo Mayor.

Confieso que hacía más de ocho años que no lo visitaba, a pesar de ir con mucha frecuencia al Centro, al Zócalo y por supuesto Bellas Artes, suelo saltarme el Museo del Templo Mayor, favoreciendo otros recintos de Arte.

Pues en esta ocasión, la visita fue exprofeso a este Museo que me dejó impactada.

No solo por la calidad de las piezas exhibidas, sino también por la maravillosa narrativa de las salas, la simplicidad de las cédulas y la claridad y síntesis de los módulos.

Sin duda alguna es un Museo que hay que ver, que hay que visitar más seguido y es (a la par del de Antropología) una deliciosa ventana hacia quienes fuimos, somos, y hacia dónde vamos.

La zona arqueológica Mexica está dedicado a dos Deidades. Dos fuerzas inminentes, dos elementos que representan poder y grandeza: El Agua y la Guerra.

En este recinto, Tlaloc y Huitzilopochtli son los guardianes de la Gran Tenochtitlan, y me puso a pensar que a pesar de las muchas diferencias en lenguaje, tradiciones y cultura, que tengamos con otros países, el ser humano tiene en esencia creencias similares.


Todas las culturas antiguas empezaron venerando los elementos de la naturaleza. Algunos se desarrollaron diferente a otros, pero en esencia, era la misma forma de observar y tratar de interpretar el mundo que los rodeaba de la forma más lógica posible.

Así, un elemento tan fundamental como el agua, es un símbolo, (y en este caso, un Dios) que toda cultura sobre la tierra hemos tenido en común.

Nuestro Tlaloc, Dios del Rayo, de la Lluvia y de los Terremotos. Su nombre viene de Tlalli (Tierra) y Octli (néctar), por lo que Tlaloc significa “El Néctar de la Tierra”. Fácilmente lo reconocemos en la iconografía por sus ojos que parecieran llevar grandes anteojos redondos y sus colmillos de serpiente. Él era el símbolo del agua tanto en la tierra como en el cielo.

Como todos los Dioses que representan algún elemento de la Naturaleza, este Dios del Agua posee una ambigüedad en cuanto a que es tanto una fuerza para la Vida, como también para la muerte o destrucción.

Así como la lluvia es esencial para la agricultura, y el agua hace fértil la tierra, desde el cielo también cae el granizo que destruye y los relámpagos y rayos que aniquilan.

Yemayá (de la creencia Yoruba) de Cuba, es la Diosa que viene del Mar. Es la que guarda todas las riquezas. Tanto los desperdicios como los ofrecimientos son llevados a ella al Mar, y se dice que todo aquello que uno siente perdido, puede ser re obtenido con su ayuda.

Por supuesto que Neptuno (romano) y Poseidón (griego) son de los Dioses del Agua más reconocidos en el mundo. Para ambas culturas, estas Deidades gobernaban las aguas y los Mares con su poderoso Tridente. De carácter fuerte y explosivo, los antiguos creyentes preferían tenerlos contentos para no sufrir de tormentas, tempestades, inundaciones ni sismos.

Chaac: El Dios del Agua Maya, también relacionado con las aguas internas del ser humano. La Energía Creadora…todo aquello que nos hace ser humanos y nuestra conexión con lo Divino.

Sobek: De los Dioses antiguos de Egipto, el representa el Agua, la fertilidad, pero también al Mal. Ellos creían que el agua del Nilo provenía del sudor de Sobek, a quien se le identifica con una cara de cocodrilo.

Nylamp: del Perú. Personaje mitológico del antiguo Perú que vino del mar y trajo la civilización a las tierras Lambayecanas.

Ganga: Diosa del Rio Ganges de la India. Montada siempre en un monstruo marino, Ganga vivía en el Cielo, pero cuando Brahma decidió que fuera a la Tierra, ella amenazó con inundar el mundo entero, y por eso, Shiva decidió dividir su corriente en siete ríos. Ese es el rio Ganges y sus afluentes, y los Hindués consideran hoy en día un rio sagrado.

Las Diosas Venus (romana) y Afrodita (griega). Ambas poderosas y reverenciadas, Diosas del Amor y la Belleza. Afrodita surge de la espuma del Mar, y ambas símbolos de fertilidad.

También están Aegir, Rey de los Mares en la mitología Nórdica, así como Njord el Dios del Mar y el Viento, a la par de un sinfín de creaturas o deidades menores como las Náyades; las Ninfas de las fuentes y de los ríos, las Nereidas; Ninfas del Océano, y por supuesto… los Tritones y las Sirenas.

Solo algunos de los cientos de Deidades y demi-dioses de este mundo, y aunque tengan particularidades propias, en esencia todos son la representación de la Vida y Muerte que trae el Agua.

Yo prefiero pensar que siguen siendo entidades y espíritus protectores. Bien se dice que el agua es un elemento de protección, así como un vínculo entre este mundo y el de los muertos. Por eso, y por si las moscas, sigo poniendo un vasito de agua en mi altar de Muertos, y clavando un cuchillo en el jardín para que no llueva….digo; por si las dudas. Una Nunca Sabe con Tlaloc.